Supervisar los roles: la claridad como fuente de energía colectiva
La supervisión de roles permite mirar las dinámicas del equipo y ponerles nombre. No es evaluación, es reflexión colectiva.
En muchos equipos, los conflictos no surgen por las personas, sino por la confusión sobre los roles: qué se espera de cada uno, qué límites tiene su autoridad, o qué mandatos —a veces invisibles— están actuando.
La supervisión de roles es una práctica clave del Desarrollo Organizacional que permite mirar estas dinámicas y ponerles nombre.
No es una evaluación de desempeño, sino un espacio de reflexión colectiva donde el equipo revisa y ajusta las expectativas que sostienen su funcionamiento.
Preguntas clave
- ¿Qué significa realmente mi rol en este momento?
- ¿Qué esperan los demás de mí?
- ¿Coincide lo que hago con lo que el sistema necesita?
Distinguir cargo, función y rol
Distinguir entre cargo, función y rol abre un nivel de conciencia muy potente:
- **El cargo** es el título formal.
- **La función** son las tareas concretas.
- **El rol** es la posición psicológica y relacional que ocupamos, con expectativas explícitas e implícitas.
Cuando un equipo dedica tiempo a supervisar sus roles, aparece más claridad, confianza y fluidez. Se libera energía que antes se perdía en malentendidos y luchas internas.
Supervisar roles no es una pérdida de tiempo, es una inversión en energía colectiva.